SOCIEDAD GEOGRÁFICA DE COLOMBIA

SOCIEDAD GEOGRÁFICA DE COLOMBIA

ACADEMIA DE CIENCIAS GEOGRÁFICAS

DESDE 1903 AL SERVICIO DE LA NACIÓN. CUERPO CONSULTIVO DEL GOBIERNO NACIONAL
MIEMBRO DEL COLEGIO MÁXIMO DE LAS ACADEMIAS DE COLOMBIA

MAREMTORIO: UNA PALABRA PARA RECONOCER EL MAR Y LA COSTA

Las palabras influyen en nuestra manera de comprender el mundo. Lo que nombramos adquiere presencia en las conversaciones, en la educación y en las decisiones públicas. Por eso, contar con una palabra que sitúe al mar en el centro de nuestra mirada tiene un propósito: reconocer su importancia en la vida de las comunidades y en la organización del país.

Maremtorio es el término propuesto por el geógrafo y miembro de número de nuestra Sociedad Geográfica de Colombia, Dr. Camilo M. Botero, para nombrar el espacio marino y costero como una realidad integrada, con características naturales, relaciones sociales y necesidades de gobierno propias.

La expresión «territorio marino-costero» permite describir ese espacio, pero conserva a la tierra como referencia principal. «Maremtorio» invita a observarlo desde el mar y desde las relaciones que lo unen con la costa. Ese desplazamiento de la mirada es el corazón del cambio.

El término tiene una inspiración latina: evoca mare, «mar», y la expresión romana Mare Nostrum, «nuestro mar». Su terminación mantiene una cercanía reconocible con «territorio». Es una creación contemporánea cuyo sentido reúne espacio, identidad y pertenencia. Hablar de «nuestro mar» expresa un vínculo colectivo y una responsabilidad por su cuidado.

Esa pertenencia se manifiesta en la vida cotidiana. Para las comunidades costeras e insulares, el mar es alimento, trabajo, camino, memoria y encuentro. Los conocimientos de pescadores y navegantes, las tradiciones y las formas de habitar la costa forman parte del maremtorio. Nombrarlo ayuda a reconocer a quienes construyen su vida en relación con él.

El mar también exige una forma particular de ordenar y gestionar el espacio. Tiene profundidad, corrientes, mareas y conexiones que atraviesan los límites dibujados en un mapa. En él coinciden actividades en la superficie, en la columna de agua y en el fondo. La costa, a su vez, cambia por la interacción permanente entre procesos terrestres y marinos.

Por eso, una decisión tomada en tierra puede transformar la vida en el mar. Lo que ocurre en una cuenca puede afectar una playa, un manglar o una zona de pesca. Comprender estas conexiones permite planificar con mayor coherencia, reconocer conflictos entre actividades y proteger los ecosistemas de los que dependen las comunidades.

El libro Maremtorio: descubrimiento de una Colombia invisible, publicado por la Sociedad Geográfica de Colombia, desarrolla esta propuesta mediante tres elementos: espacio, función social y autoridad. Examina cómo se relacionan las cuencas costeras, las áreas marinas, la franja costera y las jurisdicciones municipales; analiza sus usos y actividades; y plantea la necesidad de coordinar las decisiones sobre ese conjunto.

Desde esta perspectiva, la gobernanza consiste en acordar cómo se utiliza y se cuida el maremtorio, quiénes participan y quiénes asumen responsabilidades. Requiere conectar instituciones, comunidades, conocimientos y actividades económicas alrededor de una realidad compartida.

Una palabra por sí sola no transforma la gestión pública. Su fuerza aparece cuando ayuda a formular mejores preguntas, reconocer actores antes poco escuchados y orientar decisiones. Llamarlo maremtorio es afirmar que el mar y la costa merecen un lugar propio en nuestra identidad y en nuestra manera de gobernar.

Carrito de compra

SOGEOCOL

Sociedad Geográfica de Colombia

Hola. Bienvenido a la web de SOGEOCOL. Haga clic en el botón a continuación para chatear conmigo a través de WhatsApp.