SOCIEDAD GEOGRÁFICA DE COLOMBIA

AGRÓPOLIS

-SÍNTESIS REGIONAL, URBANO-RURAL-

Alberto Mendoza Morales

La Agrópolis es una respuesta urbano-rural a la emproblemada ciudad grande del mundo actual. La presentación del tema se hace en dos partes, la primera, introducción, describe el marco temático correspondiente a las ciudades, su nacimiento y proceso; la segunda, Agrópolis, describe la propuesta.

I. INTRODUCCIÓN

Ciudad es espacio construido, zonificado, densamente habitado, lugar geométrico donde la humanidad ha acumulado historia, consecuencia de hechos sociales, políticos y económicos. La ciudad, junto con la religión, la ciencia y el arte, es uno de los hilos conductores de la historia de la humanidad.

Proceso

La ciudad tiene dilatado proceso en su desenvolvimiento histórico. Su existencia describe en el tiempo un arco evolutivo que va de la cueva del periodo paleolítico a las metrópolis, megápolis y cosmópolis de la actualidad, pasando por los primitivos caseríos del período neolítico.

La urbanización de la Mesopotamia muestra ciudades relativamente pequeñas, Ur, Uruk, Acad, Lagash. Fueron construidas en contraste con el campo; rodeadas de sólidas murallas de piedra; se las conoce como ciudades-estado. Lo mismo fue Atenas en la época clásica y la Roma pre-imperialista. La Roma imperial llegó a tener un millón de habitantes, cifra notable para la época, se llamó metrópolis, ciudad madre. Así siguieron en la Edad Media. La ciudad medieval de occidente se mantuvo pequeña, orgánica y encerrada dentro de murallas.

El mundo pos renacentista vio crecer las ciudades, una tras otra. La revolución industrial atrajo población masivamente desplazada de los campos. Las ciudades se ensancharon y se colmaron. Las murallas desaparecieron. Pero la separación ciudad-campo quedó grabada en la mentalidad de los ciudadanos. Hoy sabemos que es más fácil derribar murallas de piedra que derribar murallas mentales. Esa demolición nos desafía hoy día.

Las aglomeraciones humanas ocasionaron el gigantismo urbano. Se formaron, a escala planetaria, grandes conjuntos, metrópolis, megápolis, cosmópolis, todas de desmesurado tamaño, difíciles de administrar. Londres, París, Berlín, documentan el caso. Ese fenómeno se multiplicó. En Asia se dieron ciudades enormes, Shanghai y Tokio, en América. Nueva York, Los Ángeles, Ciudad de México, Sao Paulo, Buenos Aires. Es el fenómeno que en Estambul llamaron de las “ciudades grandes”.

Las ciudades grandes fueron abordadas con criterio mega-metropolitano. Ahora se buscan nuevas formas para poblar el planeta. Tarea nada fácil. La explosión demográfica mundial quiebra las estructuras sociales y urbanas conocidas. Diversos pensadores han formulado respuestas a estos fenómenos tan reales como arrasadores. Unos dicen que la humanidad se recogerá en grandes urbes. Otros, que en ciudades medianas y pequeñas. Otros hablan de ciudades radiales, ciudades satélites, ciudades lineales, ciudades jardines. En algunos lugares asoma el propósito de abolir tajantemente la división campo-ciudad y proponen nuevas opciones, entre ellas la ciudad-región, ahora la agrópolis.

En cualquier caso, el planeta poblado por 6.500 millones de habitantes en rápido crecimiento, debe revisar las categorías urbanísticas heredadas y aplicar soluciones que eviten que las metrópolis se conviertan en necrópolis, la ciudad de los muertos. Una solución es la Agrópolis. Las opciones, en general, requieren clarificar, como punto de partida, el concepto de región.

La región

La región es el entorno geógrafico donde ocurre la acción humana y se asientan las ciudades. Las nuevas soluciones urbanas deben tomar en cuenta las regiones. La región es unidad geográfica, territorio comprendido dentro de límites naturales, discernible porque posee alguna característica físico-ambiental que lo identifica, lo individualiza y lo distingue inequívocamente de otros territorios. “Las regiones son perpetuas, tienen base geográfica y fundamento geopolítico, científicamente se puede mostrar su existencia, delimitarlas y mostrarlas en un mapa” (Juan B. Fernández R.). Los mapas de las regiones suelen mostrar la forma disgregada, con frecuencia caótica, que adoptan las ciudades y poblaciones que las ocupan.

Toda región es programable. Región-programa es “el espacio pensado en términos de anhelos y aspiraciones de sus habitantes que plantean un ‘hacia dónde vamos’ de carácter colectivo y prospectivo. Es la manifestación de un futuro que sale de los sueños, plasmado en un plan, con objetivos y metas, con políticas y estrategias” (María Teresa Uribe). Las regiones son los territorios aptos e idóneos para diseñar correcciones urbanísticas y construir agrópolis.

Ciudad-región

La ciudad-región aportó una noción urbanística más amplia que las metrópolis contemporáneas. Incorporó la idea de organizar varias ciudades en territorios más amplios, en regiones, así el concepto de región no esté suficientemente clarificado.

La ciudad-región planteó una perspectiva diferente para la institución urbana y sus relaciones en un territorio amplio. El modelo articuló, de manera funcional, ciudades asentadas en una región, jerarquizadas por una ciudad mayor. Se buscó obtener un conjunto continuo y unitario con territorio zonificado según usos urbanos, agropecuarios, industriales, institucionales, parques nacionales, usos recreacionales, áreas de reserva recuperación y reforestación,. Los servicios se propusieron a escala amplia conducidos por empresas regionales de servicios públicos. La ciudad-región es un antecedente legítimo de la agrópolis.

II. AGRÓPOLIS

Agrópolis (agro, campo; polis, ciudad) es la simbiosis estructural y orgánica de ciudad y campo diseñada en una región para que ahí residan ciudadanos y campesinos asociados de manera armónica. Propone una forma alternativa de usar el territorio. Ordena el espacio urbano-rural de manera integral. Aporta una solución posmoderna, amplia, generosa, digna de ser trabajada.

La agrópolis es una propuesta diseñado para un caso de la región andina de Colombia. Está pensada para implantarse y probarse en la cuenca alta del río Bogotá de 4.219 km² de extensión. Cuenta con una metrópolis, Bogotá, de 8 millones de habitantes y 27municipios con sus respectivas cabeceras.

La agrópolis aporta una respuesta de vida a los problemas de muerte que plantea la ciudad grande en el mundo contemporáneo. Supera los conceptos de área metropolitana y ciudad-región. Ofrece una salida alternativa frente a las ciudades grandes enjuiciadas por el efecto letal que producen sobre la población y los daños ambientales que causan en su entorno. Armoniza las funciones de campo y ciudad, integra elementos urbanos y rurales, unifica la población campesina y ciudadana y tiende a la sustentabilidad total del área.

Ciencias básicas para estudiar la agrópolis son la ruralística y la urbanística con ellas, geografía, etnología, antropología, sociología, economía, administración y política. El conjunto nos sitúa en un tema de Estado, nos lleva el acertado asentamiento de la población en el territorio. Es, en síntesis, un proyecto de “residencia en la Tierra”.

La agrópolis se concibe como entidad económica totalizadora; organiza en una, dos funciones básicas de toda sociedad: la función rural, con predominio de la producción primaria, agraria, y la función urbana con actividades económicas secundarias y terciarias, industrial y de servicios. La complejidad del conjunto reclama interconexión cibernética global.

La agrópolis configura un ente económico vivo y completo. El conjunto agropolitano,en lo que hace el campo, está dedicado a la producción agrícola, ganadera, lechera, forestal, necesaria para satisfacer el consumo interno y la exportación de excedentes. En lo que hace a lo urbano atiende actividades residenciales, industriales, comerciales, administrativas y educativas en todos los niveles.

El territorio ideal de la agrópolis es la región geográfica representada en la práctica por una cuenca hidrográfica. Es un espacio comprensible donde se cuida la sustentabilidad del patrimonio natural, se armonizan las funciones de campo y ciudad y conviven con equidad e inclusión las poblaciones campesinas y urbanas.

La distribución de los asentamientos humanos en el territorio de la agrópolis es policéntrica. Su estructura es idéntica a la de la red; la forman poblaciones (nodos) y vías (cuerdas) que las unen. Contiene centros agropolitanos a cuyo alrededor giran, como planetas, las cabeceras de los municipios situados en su dintorno. El conjunto simula un sistema planetario.

Los centros agropolitanos son focos urbanos estructurantes del conjunto, animadores del funcionamiento agropolitano; son entidades multiactivas y multifuncionales. A su alrededor giran las cabeceras de los municipios situados dentro de la región y otras de fuera de ella que, por tradición y función, tengan relación estrecha con las poblaciones agropolitanas.

Los centros agropolitanos son de función múltiple, administrativos, económicos, culturales, de comercialización y de prestación de servicios. Estarán dotados de equipamiento completo. Contarán con espacios de acopio, bolsa agropecuaria, oficinas de entidades públicas nacionales, departamentales y regionales, centros comerciales, sociales, de convenciones; redes computarizadas de comunicaciones; universidad a distancia; instituciones financieras, museos, bibliotecas, casas culturales, estaciones de ferrocarril y de buses.

Las veredas son las áreas que conforman los municipios (según nomenclatura colombiana); estarán organizadas como unidades familiares, sociales y económicas. Serán entidades de producción, elaboración, distribución y consumo de bienes y servicios. La población veredal estará organizada comunitariamente en empresas de producción. El proyecto aplicará la economía solidaria. La población se alojará en aldeas aceptadas y clasificadas como la unidad urbanística básica de la nación.

El plano-mapa resultante de la agrópolis mostrará la distribución general de ciudades, pueblos, aldeas, veredas, áreas industriales, parques regionales, santuarios ecológicos, embalses, distritos de riego, zonas verdes, aeropuertos. Aportará la visión de una nueva etapa del urbanismo y el ruralismo conjugados.

Bogotá, Marzo 22 de 2006

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