SOCIEDAD GEOGRÁFICA DE COLOMBIA

BOGOTÁ: TRANSPORTE URBANO

Alberto Mendoza Morales

El transporte urbano de personas, en grandes y pequeñas ciudades, es público y privado. De superficie y subterráneo. Eléctrico y automotor. Funciona con sistemas complejos, tranvías, buses, metros, taxis, autoferros, trenes de cercanías, transmilenios en Bogotá, míos en Cali, megabus en Pereira. El transporte privado se hace en automóviles, bicicletas y motocicletas. Cada sistema tiene historia, tradición y particularidades propias. El planeamiento del transporte urbano corresponde a las municipalidades. El enfoque es, necesariamente, integral. Comprende vías, rutas, alimentadores, paraderos, estacionamientos, bahías, señalización, etc.

Bogotá propone un nuevo sistema de transporte. Incluye cualquier medio menos los automóviles. Para lograrlo, el transporte en automóvil privado queda reducido a quienes puedan pagar altos precios en peajes, en combustibles y en parqueaderos con frecuencia incómodos e inseguros. Acepta automóviles que estacionen en bahías pagando estacionamiento. En esas condiciones, la alternativa en Bogotá es el uso del transporte público escasamente desarrollado, Los usuarios deben aceptar incomodidades, limitaciones, buses en mal estado, algunos parecidos a cajones sucios con cuatro ruedas, transmilenios congestionados, originan largas esperas en los paraderos, apretones y robos en el interior. Sería ejemplar, de todas maneras, un ministro que llega todos los días a su despacho en bicicleta. O el alcalde y sus secretarios.

El automóvil es un dato real y concreto en la realidad urbana. El diseño del transporte de personas en las ciudades es un elemento que los planificadores urbanos deben incluir en sus planes. El automóvil particular no se puede ignorar. En términos prácticos, el transporte privado, no puede ser tratado con la fórmula de acabarlo. Es una posición irreal. La presencia urbana del automóvil, activo y circulante, debe ser aceptada,. Las ciudades deben proporcionar a los ciudadanos facilidades planificadas y reglamentadas para que puedan usar sus vehículos particulares sin recurrir al recurso de gravarlos de diferentes maneras. Pico y placa es un punto de partida. Cuando haya eficiente transporte público, vías y aceras transitables y mayor seguridad en la ciudad, se podrá revisar el panorama.

Mientras tanto Bogotá necesita reformas de fondo. Por ejemplo: Acercar los centros de estudio a los lugares residenciales. Evitar el transporte de trabajadores y estudiantes en buses a largas distancias. Organizar las barrios con unidades vecinales donde escuelas y colegios estén incluidos a distancias que los estudiantes puedan recorrer a pie. Reducir el número de taxis y buses de acuerdo con la demanda. Organizar brigadas de trabajo en los barrios pobres, con gentes desempleadas, para mejorar vías con salarios pagados por la municipalidad; en los barrios altos, contratar para el caso trabajadores pagados por los vecinos; las sumas que entreguen se descontarán del impuesto anual.

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